Pregón Fiestas de Novallas 2007

por Cándido Ruiz Rodrigo

Novallas. 13 de Septiembre de 2007

 01 - Pregón y Chupinazo  Ver Fotos

¡Buenos días, Novallas! 

Ilmo. Sr. Alcalde, autoridades, novalleros, queridos amigos, familiares y paisanos todos.

Saludo a todo el pueblo de Novallas pero especialmente a quienes os encontráis aquí, congregados en esta entrañable plaza de San Antón, centro de nuestra fiesta y vida popular. Gracias por vuestra presencia y por vuestra atención.

El alcalde y la corporación municipal me han concedido el honor, tal vez inmerecido, de iniciar este evento popular del año 2007. Gracias Jesús. Gracias Begoña, concejal de cultura y gracias al resto de concejales del PSOE, PP y PAR.

Gracias también a vosotros, novalleros, por permitir que después de muchos años de ausencia en estos festejos (casi 30), pueda volver a disfrutar en vuestra compañía, de tanta alegría. Gracias por hacerlo posible.

Os confesaré que nunca, en mi vieja costumbre de hablar en público, he sentido tanta emoción al hacerlo, como en esta ocasión, ante mi gente. Como pregonero me llena de orgullo convertirme, de ahora en adelante, en la voz de todos los novalleros para seguir, como siempre, repartiendo y pregonando, allá donde vaya, la ilusión de nuestra fiesta y de nuestro pueblo.

Hoy omitiré, rompiendo con la tradición pregonera, el relato de mis recuerdos en torno a esta tierra nuestra, y a la fiesta en particular, que, de forma imborrable, permanecen conmigo. Claro que me gustaría evocar diferentes vivencias infantiles como, entre otras, la emoción de caminar por las calles sin asfaltar, con escasa luz y abundante agua en sus fuentes; o los concurridos “rosarios de la aurora” y las “rogativas” para implorar la lluvia; incluso traer a la memoria a personajes que llenaban de colorido el paisaje callejero, como el entrañable amigo Gregorio “el Cabezón” o a quien, en las tardes de verano, animaba a consumir helados a la sugerente voz de “el que lo prueba, repite”… Pero la premura de tiempo y la lógica impaciencia de todos, requieren brevedad y coraje para expresar y describir las sensaciones, afectos y sentimientos que me acompañan en esta ocasión.

Y comenzaré proclamando, especialmente ante quienes no me conocen, mi condición de novallero, de sobras probada, no sólo por mi origen, sino por los reiterados viajes y visitas (muchos menos de los que quisiera) desde mi valenciana tierra de acogida. Os aseguro que siempre he sentido la necesidad de venir a Novallas, y, alojado en la antigua casa familiar, ahora restaurada, disfrutar con mi gente. Y he sentido el orgullo de querer a mi pueblo y de que los amigos de otras tierras conozcan sus alrededores. Estas son mis credenciales.

Y cumpliendo ya con la gratificante misión que se me ha encomendado, convoco, sin más, en nombre del alcalde, a todos los novalleros, y les invito a participar en estos fastos de forma activa y con el mayor de los protagonismos. Esta es nuestra fiesta, la vuestra y la mía y la de cuantos forman parte de la comunidad.

Especialmente llamo a participar a las Peñas de jóvenes, y no tan jóvenes, preparados e impacientes ya por iniciar este singular evento festivo, a cuyos integrantes felicito por su significada presencia, desenfadada y bulliciosa. Desde la Peña “El Guiñote”, ya madura, en la que me siento entrañablemente acogido, hasta la de los más pequeños (Peña “El Tugurio”), cuya vitalidad y camaradería contribuirá a proporcionar a la fiesta la frescura y el germen de su continuidad y futuro. A los integrantes del Club deportivo y a su afición, que con su conocida tenacidad hacen presente el nombre de Novallas más allá de la comarca y la provincia; a la Asociación de mujeres “La Pañuela”, por significarse como grupo, al objeto de mejorar como personas en lo cultural y lo recreativo, contribuyendo así al bienestar de todos; a las asociaciones de jubilados, no por serlo, menos inquietas, participativas y emprendedoras; y, en fin, a todos los grupos sociales y culturales (Alam, Muetelandia, Cofradías religiosas de Semana Santa, Apa, Arco del Cielo, etcétera) que contribuís a mejorar y hacer progresar la vida de nuestro pueblo.

Convoco también a todos aquellos que llegaron aquí, desde lejanas tierras, buscando trabajo y sustento para sus familias. No podía ser de otra manera, porque Novallas es un pueblo solidario, que, desde tiempo atrás, acoge en su seno a una plural y amplia colonia de emigrantes. Novalleros, nosotros, que nos sentimos orgullosos de serlo, hagamos que también ellos se sientan felices en esta ocasión.

Llamo a participar igualmente a todos aquellos que, como yo mismo, hemos tenido que partir a otros lugares, por motivos laborales o personales. En mi nombre y en el vuestro proclamo que aquí nadie se siente emigrante ni forastero. Este es nuestro pueblo y estas nuestras gentes. El corazón está aquí.

Y aunque quizás no sea el momento de mirar atrás, seguro que querréis compartir conmigo un minuto de nuestra fiesta recordando a quienes este año se fueron para siempre. ¡¡Luís, Carmen, Brígida, Juan Cruz, Francisco, Cecilia y Cecilio, Julia, Gaspar, José María, Jesús, Borja, Ángel!!... también vosotros estáis presentes en nuestra memoria.

Son sentidos afectos que, sin embargo, nos recuerdan que la vida sigue, sobre todo en esta ocasión en que la fiesta se convierte en explosión de júbilo, de alegría y de felicidad. Es el momento para la danza y la risa y para reencontrar a los amigos con quienes día a día compartimos buenos y malos momentos. Dejemos de lado, por un tiempo, nuestras diferencias ideológicas y personales y marchemos juntos, todos a una, porque la única ideología válida y el único sentimiento positivo es el de hacer progresar a nuestro pueblo y buscar el bienestar de sus gentes.

Pero también es la hora de NOVALLEAR, proclamando a los cuatro vientos que el pueblo progresa y está vivo, hasta convertirse, latiendo con pulso firme, en modelo de organización y vida rural para el resto de pueblos de Aragón. Son muchos los proyectos en marcha y los logros alcanzados.

Basta con mirar al paisaje urbano, progresivamente modernizado por la gestión de las diferentes corporaciones municipales democráticas y que, en la actualidad está siendo modelado con sabiduría: desde la recuperación del Castillo; el empedrado de las calles; los parques y jardines; el polígono industrial (motor de la futura economía de Novallas); la red viaria; la futura y prometedora Casa de Cultura; las remozadas y ampliadas instalaciones deportivas; hasta el desarrollo urbanístico, en general, con nuevas viviendas construidas o en fase de construcción. Todo ello unido a la sistemática programación de actividades culturales y recreativas y a la publicación de la revista La Toque, de la que todos nos sentimos orgullosos y que hace de Novallas uno de los pueblos más dinámicos y cultos de la comarca. Y, así, un largo etcétera.

No me cabe la menor duda de que el esfuerzo razonado es lo que mejor define a la población de Novallas, emprendedora, calculadora, dinámica y moderna, acogedora, y, sobre todo, ilusionada con su futuro, pero sin olvidar su pasado. Continuemos por ese camino de progreso que hemos iniciado, y hagamos que los tiempos de avance y prosperidad que sin duda se avecinan para nuestro pueblo, no alteren nuestra cultura, nuestra manera de ser, ni nuestras costumbres. Este será el mejor legado para las futuras generaciones.

Y en la suma de ese esfuerzo calculado, ha llegado la hora de la fiesta. Hemos cumplido con creces los deberes de todo el año, trabajando en el campo, en el taller, en la industria o en los quehaceres de cada cual, estudiando los más pequeños y jóvenes, y los no tan jóvenes haciendo partícipes a los demás de su jubilación y mayoría de edad; y, especialmente, las mujeres, que habéis sido, como siempre, el motor básico y fundamental en el desarrollo de la vida familiar y social.

Y puesto que tenemos los deberes hechos, es el momento de disfrutar. Salgamos de nuestros hogares para fraternizar con los amigos. Hagamos un alto en el camino de las tareas diarias y  sustituyamos el rito del trabajo por la diversión. Que suene la música y alegren los pasacalles. Que los encierros y festejos taurinos pongan a prueba el valor de los más jóvenes. Vivamos la fiesta con intensidad y seamos felices. Estamos obligados a serlo.

Invito a todo el pueblo a reír, danzar y bailar, hasta la extenuación; beber y comer hasta que el cuerpo aguante. Procuremos que no falte el vino pero que también haya paz. E incluso, hagamos que hasta la fiesta religiosa de mañana, día 14, sea del agrado de todos, creyentes y no creyentes.

Os lo habéis merecido. Que no pare la fiesta. Que las reglas se cumplan pero sin que opriman en exceso, en estos días festivos. Es lo que promete y desea, al fin, el alcalde y la corporación municipal en pleno.

Y para no abusar, en demasía, de la paciencia y generosidad de los que estáis aquí presentes, declaro, como pregonero y con mis mejores deseos, el comienzo de las fiestas de la Cruz, con un

VIVA NOVALLAS !!!

VIVA LA GENTE DE NOVALLAS !!!

LA FIESTA ES VUESTRA !!!

GRACIAS.