Los Templarios

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Contenido extraído de la revista La Toque, número 5.  (http://www.novallas.es/cultura/latoque5.pdf)

por Javier Baquedano, vecino de Novallas.

Todos hemos oído en alguna ocasión que el castillo y la iglesia de nuestro pueblo han tenido alguna relación con los templarios. Incluso les dedicamos una feria. Pero sabemos más bien poco de aquellos monjes guerreros. La curiosidad me ha llevado a leer algunos libros y así poder compartir con vosotros lo que he averiguado.

Todo comenzó a finales del siglo XI. En aquel tiempo lo que conocemos como Tierra Santa estaba en manos de los musulmanes. Tanto el papa como los reinos cristianos de occidente decidieron conquistar los Santos Lugares. Esgrimían motivos espirituales. Pero tan importantes como éstos fueron los económicos, siendo el más importante el control de la ruta de la seda y las especias. La primera cruzada tuvo lugar en el año 1095, y ya en el 1099 Godofredo de Bouillón conquistó Jerusalén, creando un reino cristiano. Sobre el 1118 el caballero francés Hugues de Pyns, acompañado de otros ocho caballeros franceses y flamencos, viajó a Jerusalén. Con el permiso del entonces rey de aquel territorio, Balduino, se establecen en las ruinas del antiguo Templo del Rey Salomón. Estuvieron allí durante 8 años, de los que muy poco se conoce. En el 1126 regresaron a Francia y con la ayuda de San Bernardo de Claraval redactan los estatutos de esta Orden, que son aprobados por el Papa Honorio II en el año 1128. La orden se llamó Orden del Templo de Salomón, en francés, Ordre du Temple. De ahí el nombre con el que la conocemos.

Al poco tiempo de crearse la Orden comenzó a recibir donaciones de tierras y castillos, llegando a tener en el año 1150 mas de 600 encomiendas. Quizá los terratenientes preferían donar sus propiedades a monjes guerreros que los protegían de los musulmanes antes que a monjes contemplativos. El mismo rey de Aragón, Alfonso I el Batallador, hizo herederos a los templarios de todo el Reino, aunque debido a presiones políticas y papales el testamento se anuló. En compensación la Orden recibió Castillos y tierras por todo el Reino. Era el premio que recibían por su ayuda en la Reconquista. El Temple adquirió gran poder y riqueza. En un tiempo relativamente corto, sus posesiones llegaban desde Portugal hasta Tierra Santa.

Parece ser que la Orden se creó para proteger a los peregrinos que iban a Tierra Santa de los ataques de bandoleros y huestes musulmanes, aunque posteriormente se ocupó de los intereses políticos y económicos de la Santa Sede en aquellos lugares. Conquistaban fortalezas árabes que transformaban en castillos templarios. Tal fue el prestigio de la Orden que los reyes y nobles les encargaron la educación de sus hijos. Hasta nuestro rey Jaime I El Conquistador fue educado por templarios. Este rey, lejos de ser intolerante, como cabría pensar, permitió a musulmanes y judíos la práctica de su religión y costumbres en el reino de Aragón. Estos monjes guerreros, también colaboraron en las campañas militares que expandieron la Corona de Aragón por el Mediterráneo.

Los Templarios ofrecían votos de pobreza, castidad y obediencia. Paradójicamente la orden llegó a ser muy poderosa y acaudalada. El hábito era de sayal negro para los hermanos y blanco, al que posteriormente se le añadió la cruz que conocemos, para los caballeros. El templario tenía totalmente prohibido el contacto con mujeres; ni siquiera podía besar a sus hermanas y madre. Para ser admitidos debían estar sanos, no haber sido expulsados de otra orden ni excomulgados y ser caballeros probados. Aquéllos que no lo eran ingresaban como sargentos. También tenían prohibida la caza, excepto de leones, que se consideraba un animal diabólico. Eran fieros guerreros, no podían abandonar la lucha a no ser que se vieran asediados por más de tres enemigos; si caían prisioneros no podían ser rescatados mediante pago de dinero y debían dejarse matar antes que renegar de su fe. Su doctrina les aseguraba el encuentro con Jesucristo si perdían la vida en la batalla.

La Orden era dirigida por un Gran Maestre, que sólo debía obediencia al papa. A éste lo elegía el Capítulo General, compuesto por trece miembros de distintas nacionalidades. El Gran maestre debía de tener profundos conocimientos de la Orden y de la política internacional, ya que era necesario mantener buenas relaciones con el Papa, con el Emperador y con los muchos reyes de los territorios donde estaban establecidos. La Orden hasta su disolución tuvo veintidós grandes maestres.

A pesar de su integrismo cristiano, se piensa que entraron en contacto con doctrinas y filosofías orientales, y que en algunos momentos se relacionaron con los Ashashims. Los Ashashims eran terribles guerreros musulmanes que tenían prohibido retroceder en la batalla a no ser que se vieran asediados por mas de siete enemigos.

Como curiosidad os diré que su nombre viene de la palabra haschís, pues se piensa que consumían esta droga para entrar en combate. El término Ashashims ha evolucionado en nuestro idioma a la palabra asesino.

El declive de la Orden comenzó en el 1291. En ese año se pierden los Santos Lugares y se ven obligados a huir a la Isla de Chipre. En el 1306 el Papa Clemente y llama a consultas a Jacobo de Molay, Gran Maestre de los Templarios, y también al Gran Maestre de la Orden del Hospital. El Papa deseaba que ambas órdenes se fusionasen para evitar sus continuas rivalidades. El encuentro tuvo lugar en París, pues en aquel tiempo el papado tenía su sede en la ciudad francesa de Aviñón. El rey de Francia, Felipe IV, llevado por la codicia, ya que debía una gran suma de dinero a la Orden, aprovechó la circunstancia y mandó encarcelar al Gran Maestre así como a los demás templarios de Francia. No le fue difícil, pues la mayoría eran de avanzada edad; los jóvenes estaban guerreando en Tierra Santa o en España. Fueron torturados y acusados de idolatría, sodomía, herejía y magia, acabando muchos de ellos en la hoguera. El Papa, tanto por desconfianza hacia la Orden, como por presiones del Rey de Francia decide disolver El Temple en el año 1312. En los próximos siglos la Orden de los Dominicos, a la que había pertenecido el Papa, pasó a ser el brazo ejecutor de la iglesia. Ya no utilizarían la espada como los templarios, sino un arma mas temible, la Inquisición. Tras la disolución papal la persecución se extiende por toda Europa. Los templarios encontraron mas benevolencia en los reinos hispanos, cuyos reyes dejaron que se incorporaran a nuevas órdenes hispánicas como la de Montesa, Calatrava, Alcántara y Santiago. De ese modo los soberanos conseguían que no todas las propiedades templarias pasaran a la Orden del Hospital, tal como había decretado el Papa, a la vez que mantenían esta importante fuerza militar, tan necesaria para la reconquista. Hay quien afirma que la misma orden de Calatrava fue fundada secretamente por los Templarios 150 años antes de su caída, como si profetizaran su desventurado final.

El Gran Maestre Jacobo de Molay es llevado a la hoguera del atrio de Notre Dame de París el 18 de Marzo del 1314. Rebelándose contra la injusticia que contra él y su orden cometían el Rey de Francia y el Papa, en pleno tormento lanzó la famosa maldición templaria: "El Papa y el rey morirán antes de un año". Clemente y murió a los 37 días, víctima de una infección intestinal y el rey de Francia a los 9 meses, tras caerse del caballo.

Algunos afirman que tras la muerte de Jacobo de Molay la Orden se mantuvo viva como sociedad secreta durante mucho tiempo. Los Templarios fundarían cofradías que dieron lugar a la Francmasonería, origen de órdenes que han perdurado de una manera u otra hasta nuestros días: Los Illumitati, La Estricta observancia Templaria, Los rosacruces, etc... También el famoso escritor Umberto Eco, en su obra El Péndulo de Foucault afirma "Los Templarios andan siempre por medio".

Esta enigmática Orden ha hecho correr ríos de tinta sobre fabulosos secretos, magias y poderes ocultos. El Historiador Louis Charpentier afirma que el verdadero motivo de la creación de la Orden fue el descubrimiento y custodia de importantes secretos místicos que habían sido silenciados hasta entonces. Tras la toma de Jerusalén pudieron ser encontrados muchos textos hebreos, que los monjes cistercienses se encargarían de traducir. Otros dicen que en el Templo de Salomón hallaron reliquias de gran poder mágico y espiritual entre las que se citan: el Arca de la Alianza; la Lanza de Longinos, con la que este centurión romano atravesó el costado de Cristo; El famoso Santo Grial o las tablas de la Ley de Moisés. El hecho de que la mayoría de las catedrales góticas francesas se iniciasen entre los años 1150 y el 1220, ha alimentado la leyenda de que los Templarios encontraron la fórmula arquitectónica que permitió el florecimiento de este arte en tan corto periodo de tiempo.

En fin, todo lo relacionado con la Orden del Temple es apasionante. Un gran enigma que se resiste a ser descubierto. Es un filón que alimenta la fantasía de muchos escritores, siendo en estos momentos el tema principal de la novela histórica.