Notas sobre un yacimiento islámico en Novallas (Zaragoza)

Historia de Novallas | Página principal

Contenido extraído de la Revista TVRIASO XIII pp. 11-22 del Centro de Estudios Turiasonenses

Luis Javier Navarro Royo
 

El municipio de Novallas (provincia de Zaragoza) está situado en el curso medio del valle del Queiles, a cinco kilómetros al norte de Tarazona dirección Tudela, siendo el último pueblo de la provincia (lámina A).

El topónimo Novallas parece provenir del adjetivo latino novalis, que en plural y según su acepción medieval, novalia, era el nombre que se le daba a las nuevas tierras ganadas al cultivo tras la conquista cristiana.1

Los primeros datos concretos que se conocen de este lugar datan de los primeros años del siglo XII, ya como topónimo, ya como antropónimo.2 Por otro lado los restos arqueológicos encontrados en el castillo de la localidad fueron datados entre los siglos XIII y XV,3 mientras que la iglesia parroquial fue en su origen un edificio románico del siglo XII del que sólo se conserva la cabecera.4

 

Lámina A
Planos de localización

 

 

ACERCA DEL YACIMIENTO

Durante el desescombro del solar situado en la calle de la Iglesia nº 2 (lámina A), junto al castillo, para la construcción de un nuevo edificio, fuimos informados, por la empresa encargada de realizar las obras, de la aparición de numerosos restos cerámicos y óseos en unos agujeros en la roca, que a la postre resultarían ser unos silos de forma cónica.

Lamentablemente la actuación arqueológica se debió llevar a cabo, una vez más, sin tiempo y sin medios, durante un corto fin de semana. El resultado fue el rescate de tan sólo los materiales de la mitad de uno de los cuatro silos detectados, concretamente el más próximo a la calle (lámina B). Debemos advertir que los silos se encontraban ya arrasados, por la actuación de una máquina excavadora, aproximadamente en su mitad superior cuando se nos comunicó el descubrimiento.

El solar presentaba, como ya hemos dicho, los restos de cuatro silos, actuándose en los núms. 1 y 3. El silo nº 3 alcanzó una profundidad de 45 cm. y estaba colmatado por una capa de fango arenoso compactado, de color grisáceo, que recordaba al mortero utilizado en otras épocas en la construcción. El silo nº 1 dio una profundidad de 140- 160 cm., y de él se rescataron los materiales de su mitad oeste; fue precisamente el asomo parcial de esta parte del silo lo que nos ha permitido configurar con exactitud su forma (lámina B).

Debemos añadir que, junto a los restos cerámicos, además de caracoles, aparecieron un número considerable de huesos —pertenecientes a dos bóvidos, dos cánidos y dos félidos—, entre los que no se encontraron restos óseos porcinos, animal prohibido en la dieta musulmana.

 

Lámina B
Planta y sección de los silos nums. 1, 2, 3 y 4. Corte del silo nº 1

 

 

Lámina C
Cerámica con decoración incisa y digitaciones

 

 

ESTUDIO TIPOLÓGICO

Nº: 308
Forma: Cerrada
Tipo:Jarra D (Roselló, pp. 29-40)
Cronología: S.X
Técnica: Pasta semicompacta, granulosa, de color rojizo con engobe interior marrón violáceo. Desgrasante de tamaño medio de cuarzo y caliza.
 


Nº: 8-9-10
Forma: Cerrada
Tipo: Marmita E (Roselló, pp. 66-71)
cronología: S. X
Técnica: Pasta semicompacta y granulosa de color rojo con abundantes intrusiones de tamaño medio de cuarzo y caliza. Engobe del mismo color. Acción de fuego en el exterior del vaso.

 

Nº: 206-301-302
Forma: Cerrada
Tipo:Jarro A (Roselló, pp. 40-44)
Cronología: Ss. X-XI
Técnica: Pasta compacta de color beige con pequeñas intrusiones de cuarzo, caliza y chamota
.
Decoración: Dibujo geométrico simple en manganeso. Parte media del cuello.
 



Nº: 303-304
Forma: Cónica
Tipo: Tapadera C (Roselló)
Cronología: Incierta
Técnica: Pacta compacta de color naranja utilizando como desgrasante cuarcitas de gran tamaño. Engobe de color rojizo.
 


 

Nº: 101
Forma: ¿Cer
rada?
Tipo: ¿Jarrita?
Cronología: Incierta
Técnica: Pasta granulosa rojiza con numerosas intrusiones, de tamaño mediano y grande Engobe sedoso de color marrón violáceo.

 

Nº: 3
Forma:
Cerrada
Tipo:Jarra Bba (Roselló, pp. 29-44)
Cronología: Incierta
Técnica: Pasta homogénea y compacta de color tostado claro. Desgrasante muy fino de caliza y pirita, también hay algo de chamota de tamaño medio. Engobe fino muy claro.

 

Nº: 202
Forma: Cerrada
Tipo: Marmita E (Roselló, pp. 66-71)
Cronología: Ss. X-XI-XII
Técnica: Pasta semicompacta y granulosa, con calizas y piritas de pequeño tamaño como desgrasante. Cocción reductora con pasta de color marrón grisáceo en el exterior y totalmente gris en el núcleo. Engobe marrón violáceo en el interior del vaso y color negro en el exterior debido a la acción directa del fuego
.

 


N
º: 361
Forma: Cerrada
Tipo: Tinaja D (Roselló)
Técnica: Pasta poco homogénea, escamosa, de color amarillo ceniza, con grandes cuarcitas y algo de caliza y chamota como desgrasante. Cocción reductora.
Decoración Bandas y ondas a peine en el hombro.

Nº: 150
Forma:
Abierta
Tipo: Escurridor
Cronología: Incierta
Técnica: Pasta compacta de color rosado. Desgrasante de tamaño mediogrande de chamota y algo de caliza. Presenta una serie de agujeros, situados de forma concéntrica hasta lo que alcanzamos a ver, teniendo mayor diámetro los agujeros del anillo exterior

 

Nº: 339
Forma:
Abierta
Tipo: Ataifor
III/IIIa (Roselló)
Corno: S. X
Técnica: Pasta compacta de color marrón tostado, con pirita y caliza como desgrasante Engobe del mismo color
.

 

CONCLUSIONES

Hasta ahora, los datos conocidos sobre los orígenes del lugar hoy denominado como Novallas eran escasos y todo parecía indicar, tanto por la toponimia, como por las fuentes escritas, e incluso por la arqueología, que aquellos se remontaban a las conquistas de Alfonso I, y la posterior labor repobladora —Tudela fue tomada en febrero de 1119, y con ella Tarazona y la zona del Moncayo—. El descubrimiento de este yacimiento nos obliga a plantearnos nuevas hipótesis sobre este hecho.

Es bien sabido por todos la pervivencia de formas y técnicas cerámicas a lo largo de la Edad Media, e incluso hasta nuestros días, imposibilitando, en muchos casos, una datación segura de los restos cerámicos. Pero si este puede ser el caso de algunos de los hallados en este yacimiento, no lo es para una serie de materiales, que pueden ser perfectamente datados entre los siglos X y XI, y, por lo tanto, anteriores a la conquista cristiana —núms. 308, 8-9-10, 206, 301- 302, 361, 339—.

Por otro lado, también creemos poder afirmar, respecto a los materiales de cronología incierta —núms. 101, 202, 3, 150, 303-304, y láminas C, D y E—, que dichos materiales, aunque tuvieron una larga perduración histórica, los encontramos atestiguados desde los últimos siglos de dominio musulmán en la marca superior de Al-Andalus —época califal y posterior etapa de los reinos taifas—.

Por lo tanto, las fuentes arqueológicas parecen indicar, a tenor de lo visto hasta ahora y a falta de un estudio mucho más exhaustivo, que, frente a los otros tipos de fuentes históricas expuestas a comienzos de esta comunicación, en el lugar que hoy se conoce como Novallas pudo existir un asentamiento musulmán fijo en torno al siglo XI, tal y como lo demuestra el hecho de que la totalidad de los fragmentos cerámicos sean propios del ámbito musulmán y no cristiano, así como la existencia de unos silos para almacenar alimentos.

De esta forma, los restos localizados nos plantean nuevas dudas que a su vez nos obligan a seguir trabajando y a posponer, a un futuro que deseamos inmediato, unas certezas que satisfagan todas nuestras inquietudes.

BIBLIOGRAFIA

AA.VV., Historia de Aragón, T. III, Aragón en época islámica, Guara Editorial, Zaragoza, 1984.

AA.VV., El Moncayo. Diez años de investigación arqueológica. Centro de Estudios Turiasonenses, Tarazona, 1989.

AA.VV., La Rábita califal de las dunas de Cuadamar (Alicante), Comisión de Cultura de la Diputación Provincial de Alicante, Alicante, 1989.

Actas del I Congreso de Arqueología Medieval española, 17-18-19 abril, 1985, Huesca, T. III, IV y V, Diputación General de Aragón, Departamento de Cultura y Educación.

Actas del 1 Congreso de Historia de Castilla-La Mancha, T. V, Musulmanes y Cristianos: la implantación del feudalismo, Servicio de Publicaciones de la junta de Castilla-La Mancha

 

Lámina D
Cerámica con decoración melada

 

 

Lámina E
Cerámica con decoración de ondas

 


1. FRAGO GARCIA, J. A., Toponimia del Campo de Borja. Estudio lexicológico, Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 1980, p. 147.

2. LACARRA de MIGUEL, J. M., Documentos para el estudio de la reconquista y repoblación del Valle del Ebro, Anubar, Zaragoza, 1985, 2 vols. Docs. núms. 63,168 y 426.

3. AA. VV., El Moncayo. Diez años de investigación arqueológica, Centro de Estudios Turiasoneses,Tarazona, 1989, pp. 151-162.

4. ARRUE UGARTE, B., et alt., Inventario artístico de Zaragoza y su provincia, T. I. Partido judicial de Tarazona, Ministerio de Cultura, Madrid, 1991, pp. 75-80.